Por qué platija con patatas machacadas es tan popular
La platija con patatas machacadas destaca por ser una opción saludable que aporta proteínas de calidad y energía duradera. Al machacar las patatas en lugar de hacer un puré tradicional, conseguimos una guarnición con más cuerpo y carácter. Es una comida ideal para quienes buscan cuidar su alimentación sin renunciar a un plato reconfortante. Además, la cocción rápida del pescado asegura que mantenga todas sus propiedades y su textura jugosa.
Guía paso a paso para platija con patatas machacadas
Cocer patatas: Lava bien las patatas y ponlas en una olla con agua y sal. Cocina durante veinte minutos o hasta que al pincharlas con un cuchillo estén blandas. Escurre el agua y deja que las patatas templen un poco antes de manipularlas.
Machacar la guarnición: Coloca las patatas en una fuente y utiliza un tenedor para aplastarlas de forma irregular. No busques una textura fina, ya que los trozos pequeños aportan una mejor sensación al comer. Añade la mitad del aceite de oliva y mezcla suavemente.
Cocinar el pescado: Seca los filetes de platija con papel absorbente y ponles un poco de sal. Calienta el resto del aceite en la sartén y cocina la platija con patatas machacadas a fuego medio durante dos minutos por cada lado. El pescado debe quedar dorado por fuera y tierno por dentro.
Servir el plato: Reparte las patatas machacadas en dos platos y coloca el pescado encima con cuidado. Rocía con un poco de zumo de limón y espolvorea el perejil fresco por toda la superficie. Sirve inmediatamente para disfrutar de la temperatura ideal del conjunto.
Consejos para que platija con patatas machacadas quede aún mejor
Para que la platija con patatas machacadas tenga un toque extra, puedes añadir un diente de ajo laminado al aceite cuando cocines el pescado. Si las patatas están muy secas al machacarlas, añade una cucharada del agua de la cocción para mejorar la humedad. Es fundamental que la sartén esté bien caliente antes de poner el pescado para evitar que se pegue a la base.
Puedes usar patatas rojas o blancas, siempre que sean adecuadas para cocer y no se deshagan completamente. Si prefieres un sabor más intenso, añade un poco de pimienta negra recién molida sobre las patatas. La platija es un pescado delicado, así que usa una espátula ancha para darle la vuelta y evitar que los filetes se rompan durante la cocción.
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