Por qué rollitos de platija en salsa de vino blanco es una buena opción
Preparar estos rollitos de platija en salsa de vino blanco es muy sencillo porque el pescado se cocina rápido y queda muy jugoso. La platija tiene un sabor neutro que absorbe perfectamente los aromas del vino y la nata. Al enrollar los filetes conseguimos una presentación mucho más cuidada que los filetes a la plancha tradicionales. Es una forma estupenda de variar el menú semanal con un ingrediente saludable y nutritivo.
Guía para preparar rollitos de platija en salsa de vino blanco
Preparar el pescado: Limpia bien los filetes de platija y sécalos con papel de cocina. Extiende cada filete sobre una tabla y añade una pizca de sal y pimienta por ambos lados. Coloca unas hojas de espinaca sobre cada filete para que sirvan de relleno suave.
Formar los rollitos: Enrolla cada filete desde la parte más ancha hacia la más estrecha con cuidado. Sujeta el cierre con un palillo de dientes para que no se abran durante la cocción. Coloca todos los rollitos de forma ordenada en una fuente para horno previamente engrasada.
Elaborar la salsa: Calienta la mantequilla en una sartén y reeloga las chalotas picadas hasta que estén transparentes. Vierte el vino blanco y deja que reduzca a la mitad a fuego medio. Añade la nata para cocinar y mezcla bien hasta que la salsa empiece a espesar ligeramente.
Hornear y servir: Vierte la salsa sobre el pescado en la fuente de horno. Cocina a ciento ochenta grados durante unos quince minutos hasta que el pescado esté blanco y firme. Retira los palillos con cuidado antes de llevar los platos a la mesa.
Trucos y consejos para rollitos de platija en salsa de vino blanco
Para que los rollitos de platija en salsa de vino blanco queden impecables es fundamental no sobrepasar el tiempo de horno. El pescado plano es muy delicado y se seca si recibe demasiado calor. Si prefieres una salsa más fina puedes pasarla por un colador después de reducir el vino y antes de añadir la nata.
Utiliza siempre un vino blanco que te guste beber ya que su sabor será el protagonista de la salsa. Un vino seco tipo Rueda o un Albariño funcionan de maravilla en esta elaboración. Si los filetes son muy grandes puedes cortarlos por la mitad a lo largo para hacer rollitos más pequeños y fáciles de comer. Asegúrate de que el pescado esté bien limpio de espinas para que la experiencia al comer sea agradable.
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compota de cebolla o
tarta de zanahoria con glaseado de queso crema.