Por qué fish and chips casero es tan popular
Preparar un buen fish and chips casero permite controlar la calidad del pescado y elegir el tipo de patata que más te guste. Al cocinarlo en casa evitas el exceso de grasa que suelen tener las versiones industriales o de comida rápida. Es una forma estupenda de incluir pescado en la dieta familiar de una manera divertida y apetitosa. Además, el contraste entre el rebozado caliente y un toque de limón es sencillamente espectacular.
Cómo preparar fish and chips casero
Preparar patatas: Pela las patatas y córtalas en bastones de un centímetro de grosor. Lávalas bien en agua fría para eliminar el almidón y sécalas con un paño limpio. Fríelas en aceite caliente a temperatura media hasta que estén cocidas pero sin dorar demasiado. Retíralas del fuego y déjalas reposar sobre papel de cocina mientras preparas el pescado.
Mezclar rebozado: Pon la harina y la levadura en un bol con un poco de sal. Vierte la cerveza muy fría poco a poco mientras bates con las varillas para evitar que se formen grumos. Debes obtener una masa con una consistencia similar a una crema espesa. Guarda la mezcla en la nevera unos minutos para que se mantenga bien fría antes de usarla.
Freír pescado: Seca muy bien los lomos de pescado y pásalos por un plato con un poco de harina sobrante. Sumerge cada trozo en la masa fría asegurándote de que quede bien cubierto por todos los lados. Introduce el pescado en el aceite muy caliente y cocina durante cuatro minutos por cada lado hasta que esté dorado. Escurre cada pieza sobre papel absorbente para eliminar el aceite sobrante.
Segunda fritura: Sube la temperatura del aceite de las patatas hasta que esté muy caliente. Echa las patatas de nuevo y fríelas un par de minutos hasta que alcancen un color dorado y estén crujientes. Sirve el pescado inmediatamente junto a las patatas recién hechas. Puedes añadir un poco de sal fina por encima y acompañar con rodajas de limón fresco.
Mis mejores consejos para fish and chips casero
El secreto de un fish and chips casero increíble reside en la temperatura de los ingredientes y del aceite. Usa siempre cerveza muy fría ya que el contraste térmico con el aceite caliente genera una capa muy crujiente. Si prefieres no usar alcohol, puedes sustituir la cerveza por agua con gas que esté casi helada. Asegúrate de secar bien el pescado antes de enharinarlo para que el rebozado no se desprenda durante la fritura.
No llenes demasiado la sartén para que el aceite no baje de temperatura bruscamente al meter el pescado. Es mejor freír por tandas para que todo quede bien crujiente y no absorba demasiada grasa. Puedes usar patatas de tipo agria que son las mejores para freír y aguantan bien la doble cocción. Sirve tu fish and chips casero con un poco de vinagre de malta o salsa tártara para disfrutar de la experiencia auténtica.
Puedes ver también estas recetas:
solomillo de ternera en hojaldre,
muslos de pollo al horno o
platija rellena de queso crema.