Por qué preparar fideos con atún
Este plato destaca por ser muy económico y nutritivo al mismo tiempo. Al cocinar fideos con atún, obtienes una buena dosis de energía y proteínas de forma sencilla. Es la solución perfecta para esos días en los que no tienes mucho tiempo para estar en la cocina. Además, permite aprovechar las latas de conserva que guardamos en el armario de la cocina.
Cómo cocinar fideos con atún
Cocer la pasta: Pon a calentar abundante agua con sal en una olla grande. Cuando empiece a hervir, añade los fideos y cocínalos según el tiempo que indique el fabricante. Escurre la pasta y reserva un poco del agua de la cocción por si la necesitas más tarde.
Hacer el sofrito: Calienta un poco de aceite en una sartén y añade la cebolla junto con el ajo picado. Cocina a fuego medio hasta que la cebolla esté transparente y blanda. Ten cuidado de no quemar los ajos para que no aporten un sabor amargo a la salsa.
Preparar la salsa: Añade el tomate frito a la sartén y mezcla bien con la cebolla y el ajo. Incorpora el atún bien escurrido y un poco desmenuzado para que se reparta por toda la mezcla. Cocina todo junto durante un par de minutos a fuego muy lento.
Mezclar y servir: Añade los fideos cocidos a la sartén con la salsa de tomate y atún. Remueve bien para que todos los fideos queden bien impregnados y añade el perejil picado por encima. Sirve los fideos con atún calientes inmediatamente después de terminarlos.
Consejos útiles para fideos con atún
Puedes usar fideos de diferentes grosores según tu preferencia personal o lo que tengas en casa. Si la salsa queda demasiado espesa al final, añade un par de cucharadas del agua de cocción que habías reservado anteriormente. Los fideos con atún admiten otros ingredientes como aceitunas verdes o alcaparras para dar más sabor al conjunto. Es importante escurrir muy bien el aceite de las latas si prefieres un plato menos grasiento y más ligero.
Si te sobra comida, guárdala en un recipiente hermético dentro de la nevera donde aguantará bien un par de días. Al recalentar el plato, puedes añadir un chorrito de agua para recuperar la textura jugosa original de la pasta. También puedes añadir un poco de queso rallado por encima justo antes de servir para darle un toque diferente.
Puedes ver también estas recetas:
ravioli con queso,
ceviche de pescado plano o
ostras gratinadas.