Por qué deberías preparar rabillo de cadera asado con cocción intermitente
El rabillo de cadera asado con cocción intermitente garantiza que la carne mantenga todos sus jugos naturales durante el proceso. Al dejar que la carne descanse entre periodos de calor, las fibras se relajan y el calor se distribuye de manera uniforme. Este método es perfecto para quienes prefieren un punto rosado y constante en toda la pieza. Además, es una receta muy sencilla que no requiere vigilancia constante en la cocina.
Cómo hacer rabillo de cadera asado con cocción intermitente
Atemperar: Saca la carne de la nevera al menos media hora antes de empezar para que esté a temperatura ambiente. Salpimenta la pieza por todos los lados frotando bien con las manos. Calienta una sartén con un poco de aceite a fuego alto y dora el rabillo de cadera por todas sus caras para sellar bien los jugos.
Primera fase: Precalienta el horno a ciento sesenta grados y coloca la carne en una bandeja adecuada. Hornea la pieza durante quince minutos junto con los ajos y el romero para que coja aroma. Saca la bandeja del horno y deja que la carne repose fuera tapada con papel de aluminio para que el calor se asiente.
Segunda fase: Vuelve a introducir la carne en el horno durante otros quince minutos a la misma temperatura constante. Pasado este tiempo retira la bandeja de nuevo y deja reposar la carne otros diez minutos antes de manipularla. Este ciclo de calor y reposo asegura una cocción interna perfecta y un color rosado uniforme.
Servir: Comprueba con un termómetro que el centro de la carne esté a unos cincuenta y cinco grados para un punto medio sabroso. Corta el rabillo de cadera en filetes finos siguiendo el sentido contrario a la fibra de la carne. Sirve los jugos que han quedado en la bandeja por encima de los platos y acompaña con una guarnición sencilla.
Los mejores consejos para rabillo de cadera asado con cocción intermitente
Es muy importante que la carne no esté fría cuando entre en contacto con la sartén caliente. El sellado inicial debe ser rápido y a fuego muy fuerte para crear una costra sabrosa sin cocinar el interior. Durante los tiempos de reposo del rabillo de cadera asado con cocción intermitente evita pinchar la carne con tenedores para que no pierda líquidos.
Si notas que la pieza es muy delgada puedes reducir los tiempos de horno a diez minutos por cada ciclo. Puedes añadir un chorrito de vino blanco a la bandeja en el último tramo para crear una salsa más rica y aromática. Siempre corta la carne justo antes de servir para que no se oxide ni se enfríe demasiado rápido en la mesa.
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