Por qué deberías probar lomo de ternera asado a baja temperatura
Cocinar el lomo de ternera asado a baja temperatura asegura que el color rosado sea uniforme en todo el corte. Al evitar las altas temperaturas el jugo se mantiene dentro de la carne en lugar de evaporarse. Esta forma de asado respeta la estructura de la ternera y potencia sus aromas naturales. Es muy difícil que la carne quede seca si sigues estos pasos sencillos.
Sigue estos pasos para lomo de ternera asado a baja temperatura
Sellar la carne: Saca la pieza de la nevera media hora antes para que no esté fría. Salpimenta bien por todos los lados y calienta una sartén con aceite. Dora la superficie rápidamente para crear una costra sabrosa y reserva el lomo.
Preparar el horno: Enciende el horno a ochenta grados con calor arriba y abajo. Coloca la carne en una bandeja apta junto con los ajos y el romero. Introduce el termómetro en la parte más gruesa para vigilar el lomo de ternera asado a baja temperatura.
Controlar la cocción: Deja que la carne se cocine lentamente hasta que el centro alcance los cincuenta y cinco grados. Este proceso puede tardar unas tres horas dependiendo del tamaño de la pieza. No es necesario dar la vuelta a la carne durante este tiempo.
Reposo y servicio: Saca la bandeja del horno y cubre la carne con papel de aluminio sin apretar. Deja que repose diez minutos para que los jugos se asienten antes de cortar. Sirve rodajas finas con el jugo que haya quedado en la bandeja.
Mis mejores consejos para lomo de ternera asado a baja temperatura
El secreto del lomo de ternera asado a baja temperatura es la precisión del termómetro de cocina. Si buscas un punto más hecho puedes dejar que la temperatura interna suba hasta los sesenta grados. Es importante no abrir la puerta del horno constantemente para no perder calor. Si la pieza de carne es muy grande el tiempo de espera aumentará proporcionalmente.
Puedes usar las hierbas aromáticas que más te gusten como tomillo o tomillo limón. Asegúrate de que la sartén esté muy caliente antes de sellar la carne al principio. El reposo final es obligatorio para que la carne no suelte toda su humedad al cortarla. Acompaña este plato con unas verduras salteadas o un puré de patatas suave.
También puedes probar
affogato,
pan trenzado o
lasaña boloñesa.