Por qué patatas chips caseras es una buena opción
Hacer patatas chips caseras te permite controlar la cantidad de sal y la calidad del aceite. El sabor es mucho más intenso que el de las bolsas comerciales que compramos en el súper. Además puedes cortarlas con el grosor que más te guste para que queden muy finas. Es una opción muy económica para servir como picoteo cuando tienes invitados en casa.
Cómo cocinar patatas chips caseras
Preparación: Pela las patatas y lávalas bien con agua fría para quitar la suciedad. Córtalas en rodajas muy finas usando una mandolina o un cuchillo bien afilado. Es importante que todas las rodajas tengan el mismo grosor para que se cocinen por igual.
Lavado: Pon las rodajas en un bol con agua muy fría durante diez minutos para que suelten el almidón. Escúrrelas bien y sécalas con un paño limpio o papel de cocina. Deben estar totalmente secas antes de entrar en contacto con el aceite caliente.
Fritura: Calienta abundante aceite en una sartén honda hasta que esté bien caliente pero sin que llegue a humear. Añade las rodajas de patata en tandas pequeñas para que no se peguen entre ellas. Fríelas hasta que veas que los bordes empiezan a dorarse ligeramente.
Finalización: Retira las patatas con una espumadera y ponlas sobre papel absorbente para eliminar el exceso de grasa. Espolvorea sal por encima mientras todavía estén calientes para que se pegue mejor. Sirve tus patatas chips caseras cuando se hayan enfriado un poco.
Consejos extra para patatas chips caseras
Si quieres que tus patatas chips caseras queden muy crujientes el truco principal es secarlas muy bien después del remojo. Puedes probar a añadir especias como pimentón o ajo en polvo junto con la sal para darles un toque diferente. Es mejor freír pocas cantidades a la vez para que el aceite no baje de temperatura de golpe.
Si el aceite se enfría demasiado las patatas absorberán mucha grasa y no quedarán tan ligeras. Utiliza siempre un aceite limpio para que el sabor sea lo más puro posible. Guarda las sobras en un recipiente hermético para que no se pongan blandas con la humedad del ambiente.
También puedes probar
pierna de cerdo asada y glaseada,
panecillos de cumpleaños o
salmón.