Por qué preparar patatas aplastadas en freidora de aire
Preparar patatas aplastadas en permite obtener un resultado muy crujiente sin necesidad de sumergirlas en aceite. La técnica de aplastar la patata aumenta la superficie de contacto con el calor, lo que crea bordes dorados muy sabrosos. Es un plato versátil que gusta a niños y adultos por igual. Además, puedes personalizar el sabor añadiendo las especias que más te gusten en cada ocasión.
Sigue estos 4 pasos para patatas aplastadas en freidora de aire
Cocer: Lava bien las patatas y cuécelas en una olla con agua y sal hasta que estén tiernas pero no se deshagan. Esto suele tardar unos diez minutos dependiendo del tamaño de la patata. Escurre el agua y deja que las patatas suelten el vapor un par de minutos. Es importante que la piel esté intacta para que mantengan su forma.
Aplastar: Coloca las patatas sobre una tabla o superficie limpia. Usa la base de un vaso o un objeto plano para presionar cada patata con suavidad hasta que se agriete y quede plana. No presiones demasiado fuerte para evitar que la patata se rompa en trozos separados. Deben quedar compactas pero con un grosor uniforme.
Sazonar: Mezcla el aceite de oliva con la sal, el ajo en polvo, el pimentón y la pimienta en un bol pequeño. Pincela generosamente cada una de las patatas por ambos lados con esta mezcla de especias. Asegúrate de que los bordes queden bien impregnados, ya que esa es la parte que quedará más crujiente. Puedes añadir un poco más de sal si lo prefieres.
Cocinar: Coloca las patatas en el cesto de la freidora sin amontonarlas para que el aire circule bien. Cocina a doscientos grados durante unos quince o veinte minutos hasta que veas que están doradas y crujientes. Dales la vuelta a mitad del tiempo para que se doren de forma uniforme por las dos caras. Sirve inmediatamente mientras estén calientes.
Buenos consejos para preparar patatas aplastadas en freidora de aire
Para que las patatas aplastadas en queden perfectas, elige piezas que tengan un tamaño similar. Si las patatas son todas iguales, se cocinarán al mismo tiempo y evitarás que unas se quemen mientras otras siguen blandas. Secar bien las patatas después de cocerlas ayuda a que el aceite y las especias se adhieran mejor a la piel.
Si quieres un sabor más intenso, puedes añadir un poco de queso parmesano rallado en los últimos cinco minutos de cocción. Esto creará una costra adicional muy sabrosa sobre la patata. No llenes demasiado el cesto del aparato, ya que el flujo de aire es fundamental para conseguir esa textura crujiente tan característica. Si tienes muchas patatas, es mejor cocinarlas en dos tandas diferentes.
Si buscas más ideas sencillas, también te puede gustar
cerdo desmenuzado en freidora de aire,
lasagnette en freidora de aire o
tarta salada en freidora de aire.