Ventajas de preparar salmón en freidora de aire
Preparar salmón en ahorra mucho tiempo comparado con el uso del horno tradicional. El calor circula de manera uniforme y consigue una textura perfecta en pocos minutos. Además se ensucia muy poco y no deja olores fuertes en toda la casa. Es una técnica sencilla que garantiza un resultado sabroso y profesional siempre.
Cómo cocinar salmón en freidora de aire
Sazonar: Seca bien los filetes con papel de cocina para que la piel quede crujiente. Pincela cada trozo con un poco de aceite de oliva por todos los lados. Esparce la sal, la pimienta y el ajo en polvo de forma uniforme sobre el pescado.
Colocar: Pon un trozo de papel de horno en la cesta de la máquina si prefieres una limpieza más fácil. Coloca las piezas con la piel hacia abajo asegurándote de que no se toquen entre ellas. Esto permite que el aire caliente circule correctamente por toda la superficie.
Cocinar: Programa el dispositivo a 200 grados durante unos 12 minutos dependiendo del grosor de las piezas. Si los filetes son muy finos puedes reducir el tiempo un par de minutos para evitar que se sequen. No es necesario darles la vuelta durante el proceso de cocción.
Servir: Retira el pescado con cuidado usando unas pinzas para que no se rompa la carne. Deja reposar un minuto antes de llevarlo al plato para que los jugos se asienten. Acompaña con una rodaja de limón fresco para dar un toque ácido y refrescante.
Consejos importantes para salmón en freidora de aire
Para que el salmón en quede en su punto exacto es mejor no sobrecocinarlo. Si prefieres el pescado más hecho puedes añadir dos minutos más al tiempo final. El uso de papel de horno ayuda a que la piel no se pegue a la rejilla de la cesta facilitando el servicio.
Puedes variar las especias usando pimentón dulce o hierbas aromáticas como el eneldo. Es importante que las piezas tengan un grosor similar para que se cocinen al mismo tiempo. Si el pescado está congelado asegúrate de descongelarlo completamente antes de empezar la receta. Sirve inmediatamente para disfrutar de la textura óptima de la piel y la suavidad de la carne.
Para variar un poco más, también puedes probar
champiñones rellenos en freidora de aire,
queso feta empanado en freidora de aire o
cuartos traseros de pollo en freidora de aire.