Por qué deberías preparar crema catalana
Hacer una crema catalana casera permite controlar la calidad de la leche y los aromas naturales del limón y la canela. A diferencia de las versiones industriales, el sabor es mucho más auténtico y delicado. Es ideal para celebraciones o simplemente para disfrutar de un dulce clásico cualquier día de la semana. Los pasos son fáciles de seguir y el resultado siempre impresiona a los invitados.
Cómo preparar crema catalana
Infusionar: Calienta la leche en un cazo con la piel de limón y la rama de canela. Cuando empiece a hervir, retira el cazo del fuego y deja que repose unos minutos para que coja sabor. Cuela la leche para quitar los aromatizantes antes de seguir con la receta.
Mezclar: Bate las yemas de huevo con el azúcar en un bol hasta que estén bien integradas. Añade el almidón de maíz y mezcla de nuevo para que no queden grumos. Vierte un poco de la leche templada sobre la mezcla de yemas y remueve suavemente.
Espesar: Pasa toda la mezcla al cazo y calienta a fuego lento sin dejar de remover con las varillas. Cocina hasta que la crema empiece a espesar pero evita que llegue a hervir fuerte. Retira del fuego en cuanto tenga la consistencia de una natilla espesa.
Reposar: Reparte el contenido en cuatro recipientes individuales, preferiblemente de barro, y deja que se enfríen a temperatura ambiente. Mete los cuencos en la nevera durante al menos tres horas. Justo antes de servir, espolvorea azúcar por encima y quémalo con un soplete.
Buenos consejos para crema catalana
Para que la crema catalana quede sin grumos, es fundamental disolver bien el almidón de maíz en las yemas antes de añadir la leche caliente. Si no tienes soplete, puedes usar un quemador de hierro tradicional muy caliente. Es importante usar solo la parte amarilla de la piel del limón, ya que la parte blanca puede amargar el postre.
No dejes que la crema hierva demasiado tiempo porque las yemas podrían cuajarse y estropear la textura fina. El azúcar debe quemarse en el último momento para que la capa superior esté crujiente al comerla. Si prefieres un sabor más intenso, puedes añadir también un trozo de piel de naranja a la leche.
También puedes probar
tarta de santiago,
sushi maguro o
pasta con setas.