Ensaladilla rusa

Ensaladilla rusa es un plato clásico que nunca falta en las mesas españolas durante los meses de verano. Esta receta combina verduras frescas cocidas con atún y una mayonesa suave para lograr un sabor equilibrado. Es una opción perfecta para servir como aperitivo frío o como acompañamiento en cualquier comida familiar. Su preparación es muy sencilla y los ingredientes son básicos en cualquier cocina.
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Foto de Ensaladilla rusa listo para servir

Qué tiene de bueno ensaladilla rusa

La ensaladilla rusa destaca por ser muy refrescante y nutritiva gracias a la variedad de hortalizas y el aporte del pescado. Puedes prepararla con antelación y dejarla reposar en la nevera para que los sabores se integren bien. Es un plato que gusta a personas de todas las edades por su textura suave y cremosa. Además, permite aprovechar las verduras que tengas a mano de forma deliciosa.

Sigue estos pasos para ensaladilla rusa

Paso 1
Cocción de ingredientes: Lava bien las patatas y las zanahorias para retirar restos de tierra. Coloca una olla con agua y sal al fuego para cocinar las verduras junto con los huevos enteros. Retira los huevos a los diez minutos y deja que las verduras sigan hirviendo hasta que estén tiernas. Escurre todo el contenido y deja que se enfríe a temperatura ambiente.
Paso 2
Preparación de las verduras: Pela las patatas y las zanahorias una vez que hayan perdido el calor inicial. Corta estos ingredientes en dados pequeños y uniformes para que la mezcla sea equilibrada. Pela también los huevos cocidos y pícalos finamente con el cuchillo. Introduce todos estos elementos en un bol grande para empezar el montaje.
Paso 3
Mezcla de ingredientes: Añade al bol los guisantes cocidos y el atún después de haberlo escurrido bien de su aceite. Incorpora las aceitunas cortadas por la mitad para dar un toque de sabor extra. Vierte la mayonesa poco a poco mientras remueves con suavidad para no deshacer la patata cocida. Ajusta el punto de sal según tu preferencia personal.
Paso 4
Reposo y servicio: Cubre el recipiente con papel film y guárdalo en el frigorífico durante una hora como mínimo. La ensaladilla rusa se disfruta mucho más cuando está bien fría y los sabores se han asentado adecuadamente. Sirve la ración en platos individuales o en una fuente central decorada con tiras de pimiento. Mantén siempre en frío hasta el momento de consumir.

Trucos y consejos para ensaladilla rusa

Para que la ensaladilla rusa tenga una textura ideal es recomendable cocer las patatas con su piel para que no absorban agua. Si buscas un toque más casero puedes elaborar tu propia mayonesa con un chorrito de limón. Utiliza un atún de calidad ya que su sabor influye mucho en el resultado final del plato.

Es importante que todos los ingredientes estén bien escurridos antes de mezclarlos con la salsa. Si te gusta un sabor más potente puedes añadir unas cuantas alcaparras picadas a la mezcla. No olvides que el tiempo de reposo en la nevera es clave para que la consistencia sea firme. Sirve siempre con unos picos de pan crujientes a los lados.

También te puede gustar huevos rotos, crema catalana o tarta de santiago.

Ingredientes

raciones
Ajustar cantidad
  • 400 g de patatas
  • 150 g de zanahorias
  • 100 g de guisantes
  • 2 huevos
  • 150 g de atún en aceite
  • 100 g de aceitunas rellenas
  • 200 g de mayonesa
  • 5 g de sal

Tiempo de preparación

Utensilios de cocina

Información nutricional

INFORMACIÓN NUTRICIONALpor ración
  • Energía:2448 kJ / 585 kcal
  • Grasas:42 g
  • - de las cuales saturadas:7 g
  • Hidratos de carbono:28 g
  • - de los cuales azúcares:4 g
  • Proteínas:16 g
  • Fibra:6 g
  • Sal:750 mg

Preguntas frecuentes

La ensaladilla rusa se mantiene en buen estado durante dos días si se guarda en un recipiente hermético bien cerrado. Es fundamental no romper la cadena de frío debido a la presencia de mayonesa y huevo cocido. Si notas que suelta algo de líquido puedes mezclarla suavemente antes de servirla.
No se recomienda congelar la ensaladilla rusa porque la patata cocida cambia su textura y se vuelve harinosa. Además, la mayonesa tiende a separarse al descongelarse, perdiendo la cremosidad que caracteriza a este plato. Lo mejor es consumirla fresca en los días siguientes a su elaboración.
Es preferible utilizar patatas de tipo harinoso que sean especiales para cocer, ya que mantienen mejor su forma tras el corte. Este tipo de patata absorbe bien el sabor de la mayonesa sin deshacerse por completo. Evita las patatas nuevas que suelen quedar demasiado firmes para esta receta tradicional.
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